30 septiembre 2009

La iglesia de nuestro pueblo

Santa María de Bierces primera denominación que se debe a la ubicación de la primera Iglesia de origen románico en una campiña que obedecía al nombre de Bierces. Dicha Iglesia figura ya en el siglo XIV en el parroquial de Don Gutiérrez de Toledo registrado en 1385 en el libro Becerro de la Catedral de Oviedo. Santa María de Bierces tenía título de Abadía, siendo una de las numerosas abadías seculares que tenían su ubicación en Asturias. Formaban parte del conjunto la ermita de Santa Apolonia y Santa Marina.
Estaba bordeada por el río, y el acceso a la misma era por caminos peligrosos de difícil tránsito. En épocas de lluvia el río se desbordaba fácilmente creando más dificultad si cabe, de acceso al recinto.
Debido a éstas circunstancias, los vecinos, tomaron en 1722, según se refiere en el Libro de Fábrica, el acuerdo de trasladar la Iglesia al lugar que ocupa actualmente, así como también la ermita de Santa Apolonia y Santa Marina (1723).

Leyenda:
La iglesia de La Riera antiguamente, estaba cerca del río. Cuando la quisieron cambiar de sitio, la iban a edificar en lo alto del pueblo, en Castiellu. Dice la leyenda que por el día el vecindario subía las piedras y al día siguiente los ángeles las ponían en el mismo sitio dónde están ahora.
De 1728 a 1731 fue sustituida por la actual, gracias a las donaciones de Don Bartolomé Morán y se realizó la bendición de la misma en 1731, año de referencia (ff 14 y 21 del Libro de Fábrica).
Pasamos a narrar lo que nos contaron nuestros antepasados y que se cifra en la leyenda de las tres Vírgenes de La Isla, Lastres y de La Riera:

Eran 3 hermanas que venían en un barco. Una lo pasó muy mal en el viaje, pues se mareó. La segunda muy bien. Y la tercera regular.

Al pisar tierra dijeron cada una:

- Quiero oír, ver y combatir la mar (virgen de Santa María de Tona, en La Isla)
- Quiero oír y ver la mar (virgen de Santa María de Sábada en Lastres)
- No quiero ver, ni oír, ni combatir la mar (virgen de Santa María de Bierces en La Riera)


Es digno de resaltar el “Retablo” del altar Mayor que destaca en el recinto por su majestuosidad, grandeza y hermosura. Obra que fue realizada en unos competentes talleres de Santiago de Compostela en el año 1943. Son piezas que adornan el conjunto de los altares laterales San Antonio y la Virgen del Rosario, al estilo de la época.
El confesionario, el púlpito, los bancos y la tribuna (coro) fueron realizados por el ebanista Fructuoso González (padre de Ana, participante de este vuestro blog).

2 comentarios:

Mauricio dijo...

Me gustó mucho todo lo de la Riera.

Maria Jesus dijo...

Un saludo a todos los vecinos.
Es la primera vez que accedo a este espacio