31 enero 2011

RINCONES


Gran orgullo del Concejo
Escuelas Caride—Toyos.
Cambiaron vuestro pellejo,
por esa falta de apoyos.

¿Alguien en vuestra defensa,
cuando le advertís al mundo,
que la situación es tensa,
pues el dolor es profundo?

Nadie escuchó vuestro ruego.
Silencio en vuestra llamada.
No entraron en vuestro juego.
Hoy, sois poco, casi nada.

Se convirtió vuestro grito
en un potente alarido.
Era la voz del proscrito
condenado a tal olvido.

Más tarde, en la democracia,
resonó vuestra campana.
Tampoco alcanzó la gracia.
Dijeron: ¡Tal vez mañana!

En verdad que causó daño
esta determinación;
pues es, a veces, un paño
el calmante de ocasión.

Por un gran culto a la historia
las Escuelas…, eso son,
¿nadie, en momento de gloria,
logrará su salvación?

Muchas las aplicaciones
que salen, a simple vista.
Un Geriátrico, entre opciones,
es la mejor de la lista.

Reúne grandes cualidades.
Situación, ventilación
remedio de tantos males.
Buena comunicación.

Y vosotros Organismos
de Asturias, del Principado
¿dejáis que los males mismos
agraven este pecado?

No ver salida a tal obra
causa desesperación.
Desistir, no nos recobra,
destruye nuestra ilusión.

Quizás nunca, ¡qué desastre!
La Riera volverá ver
en las Escuelas, hoy lastre,
un grandioso amanecer.

04 octubre 2010

Escuelas Caride - Toyos

CÉSAR: Si tomamos los documentos fundacionales como referencia de partida, nos encontramos en su prólogo con dos benefactores, D. José Caride y D.Eufrasio Toyos, que aunaron sus medios económicos para fundar estas escuelas, orgullo del pueblo de La Riera.

En ellos se demuestra el pensamiento y deseo de ambos, para llegar a coordinar sus ideas en servicio y bien social de los vecinos de este pueblo. En los mismos se señala:

“Con íntima satisfacción abrimos hoy las puertas de esta Escuela a los niños llamados a recibir en ella educación y enseñanza. Si en el nuevo ambiente pedagógico que aquí se les ofrece, sus almas se elevan y se desenvuelven armónicamente todas sus facultades, preparándose para el cumplimiento del deber, nuestra obra, que constituye un pequeño tributo de amor al bien y al progreso de la Patria, habrá dado el fruto que anhelamos”.

Escuelas Caride-Toyos de La Riera, 7 de Enero de 1910

Qué realidad, tan firme, de mostrar a su tierra y sus moradores, que, aunque lejos del “terruño”, que un día contemplaron su grandioso amanecer, les tienen presentes en su memoria y les ofrecen esta majestuosa obra, dónde su prole podrá adquirir los conocimientos esenciales para ser en la vida hombres de provecho.
Pero el tiempo, al igual que en las personas, hace en las obras humanas estragos a su paso. Si además los gobernantes de turno no ponen los medios oportunos para paliar tales males, nos encontramos con el desastre que hoy, por desgracia, podemos contemplar.
Unos primero y otros más tarde, aunque agradecemos su apoyo incondicional al alcalde presente del Ayuntamiento de Colunga, cuando decidió acompañarnos a presentar nuestros escritos a los organismos oficiales, mas acontece que, hasta el momento presente, parecen dar, unos y otros, vida al dicho castellano del reinado de los Reyes Católicos, que señala: “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”; o sea, que la forma de actuar, en el caso que nos ocupa es la misma.

Vosotros que regís los destinos de nuestro concejo, volved la vista a estas Escuelas y sus terrenos. Contemplad las necesidades tanto geriátricas como sociales, ponemos por ejemplo, del Municipio y luego obrad en consecuencia. ¡Merece la pena!

Trayectoria de Las Esculas Caride-Toyos desde su fundación hasta hoy

ELY: Al escribir sobre las cosas de nuestro querido pueblo, no podemos olvidarnos de las ESCUELAS donde aprendimos a leer y a iniciarnos en los estudios, muchas generaciones de vecinos de La Riera.
Haremos una breve exposición de la trayectoria de estas ESCUELAS desde su fundación hasta hoy.
Era mediados del siglo XIX, cuando mi tío-abuelo, Don José Caride, hermano de mi abuela Mariquina, se marchó a la Argentina como tantas gentes hacían en aquellos años.
El abuelo José hizo fortuna y no se olvidó de su pueblo ni de su familia que aquí vivía.
El 7 de enero de 1910, abren sus puertas las escuelas que Él patrocinó con el nombre de “ESCUELAS CARIDE-TOYOS”.
Durante unos años tuvieron un uso completo: se hacía el curso escolar y en verano venían colonias de niños, bajo la dirección de Doña Emilia Roza.
Con el paso de los años, pasaron a depender del ministerio de Educación y Ciencia. Es en este momento cuando su conservación ya no dependía de la Fundación sino del Ayuntamiento, como ocurre con todos las escuelas estatales.
El Ayuntamiento cumple su función hasta que se hace la concentración escolar en Colunga. En este momento, estos edificios ya no tienen un fin social, por lo que el Ayuntamiento deja de tener obligación de su mantenimiento.
Mi padre que se ocupaba de esto, como antes hizo mi abuelo, D. Antonio Bulnes, que fue cofundador, hizo que Manolo y Cuca, vecinos de La Riera, se instalaran en las casas de los maestros para cuidar de ello y dar cuerda al reloj que alegraba con sus campanadas a todo el pueblo.
Es entonces cuando empiezan a deteriorarse las construcciones, no por desinterés de los inquilinos sino por falta de medios económicos para ir arreglando lo que se deterioraba.
Desde el día que se hizo la concentración escolar, se está buscando un organismo que quiera hacerse cargo de esto, dándole un destino social, para lo que fue creado. Se contactó con el Principado a través de distintas Consejerías, también con el Ayuntamiento en varias ocasiones, pero hasta el momento no se consiguió nada. En ello seguimos.
Todos los datos que aquí se dan, se pueden constatar en los documentos fundacionales y en el libro de actas.

Sumaba el capital fundacional, 90.000 pesetas (dato aportado por Lis, también del libro fundacional de las escuelas, además de las fotos que aquí aparecen).